Después hemos bajado a ayudar al comedor social, de lunes a viernes, mas de 150 comidas diarias. La gente se trae su plato, su vaso y sus cubiertos. Lo entregan en un mostrador y se lo devuelven con la comida que toque ese dia: hoy, sancocho, una especie de sopa de verduras, con carne, arroz blanco, juliana de zanahoria y berza. Para los mas peques, un vaso de leche (se les entrega una especie de pulsera en la entrada). Para el resto un vaso de jugo (zumo), hoy de manzana.
Da gusto ver comer a los niños, disciplinados, educados, siempre te dan las gracias cuando les acercas el plato o les das el vaso con el jugo o la leche. Hablan y ríen, claro, pero no alborotan.
Lo que me ha sobrecogido ha sido ver un par de niñas que con solo 6 años han venido solas (toda la gente que viene es del barrio), han entregado el plato, se han sentado en la mesa, han comido sin que nadie les tuviera que convencer por cada cucharada, se han tomado su zumo y se han marchado.

Eso si, todos los niños y niñas que vienen, acuden limpios, educados, respetuosos, y sobre todo, sonrientes, diría que a pesar de la situación que pudieran estar teniendo en sus casas, son felices.


Hola Javi
ResponderEliminarMe alegro de que hayas llegado bien a pesar del retraso.
Que niñas más guapas y más sonrientes.
Te sigo en el blog. Besos . Ester