A las 2:30 hora española nos traen la bandeja de la señorita Pepis de la comida, con mas plástico que comida pero el hambre no le hace ascos a nada y me como todo, todo, todo...menos las bandejas.
El café es el complemento perfecto para conseguir que se levante medio avión para hacer cola en el baño. No entiendo como no patentan la formula como laxante, seguramente ganarían mas que vendiendo billetes.
Avisan para que bajen las persianas de las ventanas creando un clima mucho mas intimo, si no fuera por la cola del baño. Oh !!!! Empieza el cine-club. Peliculón a la vista !!!!!
Hasta el comienzo nos entretienen rellenando un formulario de entrada en Colombia, obligatorio como dice el "comandante de la nave" (Enterprise?).
La azafata que los reparte me recordaría a las que reparten los cartones del bingo si alguna vez hubiera estado en un bingo. Pero como no he estado nunca supongo que lo habré visto en alguna película.
"Uno por familia"- dice sonriente, y mirando a la maciza de mi derecha me pregunta a ver si somos familia.
"Nooooo"- digo yo, (todavía, el vuelo es laaaargo....)
Llevamos 3 horas de vuelo y no han perdido la sonrisa. Aguantan bien estas veteranas. Mucho callo en lo suyo parece ser.
Eso si, parece que hay un único bolígrafo en todo el avión así que tendremos que ir rellenando de uno en uno mientras nos lo van pasando. Que divertido. Como se lo curran para tenernos entretenidos, que listos son estos de Iberia, jolines.
El formulario es de lo más sencillo, aburrido diría incluso, no te preguntan si tienes intención de delinquir, ni de matar al presidente de los EEUU ni nada de eso. Tan solo las eternas preguntas que tantas veces se han formulado todas las corrientes filosóficas desde Platón hasta Belen Esteban, o sea, de donde venimos, a donde vamos y sobre todo, cuando dinero llevamos encima.
Mi compañera de la derecha se ha hecho un ovillo entre dos asientos y está durmiendo como un angelito. "Luego nos turnamos", me ha dicho como disculpándose. Pues ya me contará como puedo meter yo este metro ochenta a lo largo entre dos asientos cuando en uno solo me cabe el culo a duras penas. Tendría que sacar la cabeza por el pasillo de la izquierda y los pies (desde las rodillas por los menos) por el de la derecha. Total, que me parece que lo de turnarnos era un ofrecimiento retórico.
Ha empezado la peli y no la he aguantado ni 5 minutos. Tostón total de Lasse Halstrom o algo así. Ni con el titulo me he quedado cuando lo han dicho. Lo peor es que la otra que nos van a dar es la de "Liberad a Willy 4". Han podido hacer tres secuelas de un bodriete como ese?. Bueno, mejor me callo porque Rocky debía de ir por la quinta y "Loca academia de policía" creo que llegó hasta la sexta.
Tal y como me temía, la segunda peli es aun peor que la primera. Empiezo a pensar que mas que entretenernos lo que quieren ahora es anestesiarnos.
Tengo mas hambre que el perro de Lazarillo de Tormes. A ver cuando nos dan la merienda. Esta vez me voy s comer hasta las bandejas. El plástico del que están hechas no puede ser peor que lo que llevan dentro.
Un sandwich de queso con almendras, que maravilla. Me lo habría comido hasta con el plástico. A ver cuando es el siguiente avituallamiento.
La tercera película es también de traca. Bruce Willys debió hacerla para poder pagar los implantes de silicona de Demi Moore y no se leyó ni el guión, tan solo vio el cheque y aceptó. Por Dios !!!!!
La cuarta ya no la conoce ni el director que la rodó y encima hay una quinta y una sexta amenazan por megafonía. Decido aprovechar que llevo una en el iPad para verla tan tranquilo con mis auriculares.
Nos traen el ultimo bocado, en una caja que parece de regalo pero que es pura apariencia: un minibocata mixto, una magdalena seca y un bol de frutas del tamaño de un petit. Me lo como todo por tercera vez, creo que la magdalena con el plástico y todo para que pase mejor. Ahora entiendo porque nos sirven ese café. Para no hacerse responsables del colapso intestinal que provocan con el resto de la comida.
El comandante anuncia el inminente aterrizaje en el aeropuerto internacional de Bogotá. La gente, suspira. La maciza de al lado aprovecha para preguntarme a donde voy, supongo que pura cortesía porque si teniendo 10 horas de vuelo quiere ligar en los últimos 20 minutos es que confía demasiado en su atractivo.
Yo a Pereira, tu a Cali (versión colombiana de Yo a Boston, tu a California)
Oh, se siente !!!!!!