viernes, agosto 27

Me he enamorado

Pues si. Tenia que pasar y ha pasado. Tan solo llevo aquí 4 días pero ya ha aparecido una colombiana que me ha robado el corazón. Piel canela, pelo azabache, labios carnosos, ojos almendrados. Imposible no caer rendido a sus pies. Ella aun no lo sabe a pesar de que, cuando la veo, se me ilumina la mirada, se me acelera el pulso y no tengo mas que ganas de abrazarla y de besarla.

Pero mejor te la presento para que me puedas entender.



Se llama Hilary Sofia y cada día acude al comedor con su hermano mayor Jose, que la trata con un cuidado y con un amor digno de ejemplo. El primer día se escondía debajo de la mesa al verme, el segundo ya dejó de rehuirme aunque tampoco se me acercaba. Hoy durante el desfile casi consigo su primer beso pero esta claro que es dura de roer y que me va a costar mas trabajo del que esperaba. No importa, me he entrenado en el equivalente a un centro de alto rendimiento para un deportista pero en temas amorosos, o sea, en Euskadi.

Mi primer intento de conseguir una foto a su lado ha sido infructuoso pero estoy convencido de que antes de que me vuelva para Bilbao, las cosas van a cambiar.



¿ A que hacemos buena pareja?

Desfile en Pereira

El día empieza como todos, madrugando muuuucho, pero como nos acostamos a las 10 y media de la noche me suelo despertar a las 5:30 ya sin sueño. Una buena duchita con agua templada, un buen afeitado y a esperar el desayuno, hoy a las 7:30.

Hoy es el día del desfile en Las Brisas, organizado por el Centro. Trabajamos en los últimos detalles: decorar el coche en el que va a ir la reina, armar el carro que va a llevar a una representación de la familia típica, montar la torta que pintamos el otro día en otro carro, etc.




La gente empieza a llegar, Gloria, la hermana directora del centro, se arma con un megáfono al estilo manifestación sindical, y va ordenando a tofo el mundo en su puesto de salida. Llega un furgón policial incluso que va a cerrar el desfile y un camión que descarga la banda de música de la policía.



Empieza el desfile y participa casi todo el barrio. El resto nos observa pasar desde la puerta de sus casas. Recorremos una buena parte del barrio y volvemos al lugar de partida. La parte mas tierna es la cadena humana que hacen los niños del barrio para cerrar la circulación hacia la calle por donde pasa el desfile.



Los niños están para comérselos, disfrazados e ilusionados como si fueran carnavales.


La mejor parte la guardan para el final: la banda de la policía hace un pasillo y van pasando todos los que han participado mientras la hermana Claudia que se ha hecho con el megáfono va citando sus procedencias y el resto aplaude.