Lo normal habría sido un viaje de una hora mas o menos para cubrir una distancia de 70 kms. pero aquí en Colombia las cosas llevan otro ritmo, tienen otra medida. Si vierais las carreteras lo entenderíais. De momento, viendo el autobús que nos ha llevado es suficiente para hacerse una idea.

A este tipo de bus lo llaman "chivas" o "escaleras", son abiertos, de asiento corrido y antes viajaba gente en la parte de arriba. Nos dicen las hermanas que todavía en algunos pueblos se viaja así.
Aquí las contratan para llevar mucha gente a lugares de difícil acceso que pueden presentar problemas para los autobuses mas modernos.
Una vez allí nos hemos cambiado para ponernos el bañador, y con la toalla y las chancletas hemos disfrutado de lo que llaman "Grand Spa": una piscina al aire libre de agua caliente, 3 chorros de agua fría, un lago de cieno que apestaba (y en el que la gente se metía hasta las cejas) y Los Pozos del Amor (o sea, un pozo de agua caliente al que tuvieron que ponerle un nombre exótico para que la gente tuviera por lo menos curiosidad por ir a verlo). (A la vista de las instalaciones no se que nombre le pondrían los dueños de este negocio al Spa de La Concha).
A las tres el almuerzo: sopa, arroz, alubias negras, pescado o carne, patacón (plátano aplastado frito) y zumo de piña. De postre, café con aguapanela (azúcar de caña mezclada con agua) y queso de Burgos (que aquí, claro, no se llama así). Total, una bomba para el estómago.

La vuelta parecida, dos horas dando botes en la chiva con los abuelos y abuelas cantando canciones populares, tocando el silbato y gritando cada vez que pasábamos por alguna población. Las caravanas del domingo cuando volvíamos de Medina en el bus de línea y el conductor llevaba el carrusel Deportivo en la radio a todo trapo me han parecido hoy una delicia comparadas con el trayecto de vuelta...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.